Los acabados más habituales son pinturas y azulejos.
2.2.1. Conservación y mantenimiento
Pinturas:
• Pinturas a la tempera y a cal se limpian con trapos secos. En el caso de manchas puntuales se recomienda pasar suavemente una goma de borrar blanda o una miga de pan.
• Pinturas al silicato y al cemento, se limpian con cepillo de nylon y agua jabonosa.
• Pinturas plásticas, al esmalte y martelé se limpian con una esponja o balleta húmeda y detergente; el agua puede ser tibia.
• Las pinturas tienen una vida útil limitada. Debe volver a pintarse cuando se observen síntomas de deterioro; en este caso las superficies deben estar cuidadosamente limpias antes de volver a pintar. El grado de espesor y que sea más o menos liso repercutirá en el aspecto final del trabajo.
Azulejos:
En estos revestimientos se deben evitar los golpes que puedan deteriorar la superficie. La limpieza se realizará con agua y jabón o detergentes no agresivos. Los azulejos son el revestimiento más utilizado en los baños. En estas zonas las juntas con aparatos sanitarios deben permanecer correctamente selladas, habitualmente con silicona.
Paredes:
La aparición de pequeñas grietas en los tabiques es más frecuente en los cinco primeros años del edificio. En muchos casos se trata sede simples efectos de la temperatura o del asentamiento del material en el momento de su colocación.
Si se quiere colgar algún objeto (cuadro, espejo...) en las paredes deben tomarse las debidas precauciones para no dañar las canalizaciones interiores de la pared. Se evitará la colocación de elementos de peso excesivo que puedan producir daños en la tabiquería.
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